PROSTASÁN - INFORMACIÓN MÉDICA

PROSTASÁN contiene los extractos estandarizados de dos plantas ampliamente reconocidas en el tratamiento de las molestias mencionadas: el fruto de Serenoa repens (sinónimo: Sabal serrulata), llamado palmito salvaje, sabal o saw palmeto, y la raíz de la ortiga europea, Urtica dioica.

 

La formación de la hipertrofia benigna prostática (HPB) se debe a la acumulación de dihidrotestosterona (DHT) en el tejido prostático, y en menor medida, a la acumulación de estradiol, el cual aumenta el número de receptores androgénicos a ese nivel y es responsable por el crecimiento y la maduración de la próstata.

La próstata es una glándula ubicada alrededor de la uretra, conducto por el que circula la orina y el semen hacia el pene, además se encuentra justamente debajo de la vejiga y cerca de las vesículas seminales. Esta ubicación hace comprender la dimensión de los problemas que causa un aumento de su tamaño, ya que puede reducir la capacidad de extenderse de la vejiga (resultando en una menor capacidad de almacenar orina), dificultar el paso de la orina desde la vejiga por la uretra hacia el pene (causando inflamación y dolor), hasta poder llegar a una obstrucción completa de la uretra, necesitando el paciente la introducción de una sonda para extraer la orina de la vejiga. Además, se pueden ver afectadas las vesículas seminales y la circulación del semen, lo que produce problemas en la potencia sexual.

 

El palmito salvaje y la raíz de ortiga contienen fitoesteroles, sobre todo beta-sitosterol, que forman los componentes activos en el tratamiento de la HPB. Su mecanismo de acción está relacionado principalmente con la inhibición de la enzima 5a-reductasa que convierte a la testosterona en 5a-dihidroxi-testosterona. Además, se inhibe la agregación de dihidrotestosterona y testosterona a los receptores androgénicos y la unión de 17-beta-estradiol con los receptores estrogénicos nucleares. PROSTASÁN también presenta actividad antiinflamatoria, lo que resulta beneficioso en el tratamiento de los síntomas.

 

Por estos efectos, se evita que el tejido prostático siga creciendo, y podría reducirse su tamaño.

La mejoría de los síntomas se observa después de poco tiempo.

 

Ambas plantas contenidas en PROSTASÁN son aptas para uso prolongado.

El uso constante de PROSTASÁN en las fases I y II de la Hiperplasia Prostática Benigna podría evitar la necesidad de una intervención quirúrgica que lleva el riesgo de incontinencia e impotencia sexual.


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